lunes, 31 de mayo de 2010

ARBOLES PARA UN MUNDO MEJOR

Anoche, pensando un poco en esta gente que dedican su tiempo a luchar contra el cambio climático a través del árbol, escribí este soneto en alejandrinos que quiero dedicar a las Fundacion + arboles y a ese 2º Encuentro Internacional Amigos de los Arboles que tendrá lugar en Caceres los días 4, 5 y 6 de junio.

ARBOLES PARA UN MUNDO MEJOR

La esperanza es un árbol para sembrar la tierra,
un horizonte lleno de bosques abrazados,
arboles que iluminen los montes y los prados,
los pueblos, la ciudades, los valles y las sierras

Arboles que detengan la ambición y la guerra,
arboles como mares de sueños levantados,
arboles que conquisten desiertos desolados,
donde el aire se muere y el silencio se aterra.

Mas aboles, mas arboles para sembrar de vida
la esperanza, el futuro, la paz, la sementera,
para encontrar mañana la tierra florecida.

Arboles como manos. La esperanza te espera.
La tierra sera un árbol de luz amanecida
en un verde horizonte de eterna primavera.

3 comentarios:

Wenceslao Mohedas Ramos dijo...

Hola, paisano extremeño Cruz Díaz; acabo de leer tu soneto en alejandrinos tan lleno de belleza por las acertadas y expresivas metáforas como pleno de buenas intenciones a las que me uno. Yo también soy una gran fitófilo, un gran amante de las plantas y los árboles (he plantado, he regado, he podado árboles en mi pueblo natal, Jaraicejo, Cáceres). Tengo varios poemas de tema arborícola. a la encina, al olivo, etc. La revista "La Almena de Monfragüe" me pidió una participación lírica por pertenecer mi pueblo a ese hermoso parque nacional de Monfragüe. Así que les compuse un poema (oda) al árbol más simbólico, generoso, estoico y paradigmático de nuestra querida Extremadura, la encina.Ya había escrito con antelación un soneto en endecasílabos a la encina, pero me parecía poco... para lo que se merece este árbol; así que decidí componerle una canto de alabanza, "ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA", que más abajo te transcribo. Espero y deseo que te guste. Saludos cordiales y amistosos de un extremeño de la diáspora

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo ( Cáceres) / Barcelona

ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA

Por ser árbol tan noble y solidario,
protector de mi gente campesina,
hoy compongo este lírico homenaje
con efluvios que el alma me trasmina.

Porque siempre te evoco con cariño
en mi vida foránea, peregrina
y archivada te llevo en mi memoria,
asociada a mi infancia pueblerina.

Por imagen y emblema de mi tierra
y modelo ejemplar de disciplina,
de profunda y de sólida raigambre
y de recia dureza diamantina.

Por tu copa redonda, me recuerdas
la rotunda melena femenina
de las hijas morenas de esta tierra
de mirada tan casta y cristalina.

Con tu hermano floral, el alcornoque
tú compartes llanuras y colinas
de esas vastas dehesas extremeñas
donde pastan cochinos y merinas.

Como ubérrima, robusta patriarca,
una prole prolífica aglutinas
con ternuras maternas amparándola
del azote solar con chamusquina.

Las retamas, las jaras, los romeros,
los tomillos, los brezos… se coordinan
en familia floral, fraternalmente
por formarte una alfombra esmeraldina.

Tu robusto ramaje es apreciado
como impar combustible de cocina,
de parrillas, de estufas, de braseros…,
por materia más prima y genuina.

Nidifican las aves en tus ramas
con rumores de amor, de tremolina,
entre trinos, trasiegos y trajines
que la fiebre de amor les origina.

A un tropel de animales alimentas:
tu bellota es nutricia vitamina
de rebaños, manadas y piaras
y es del cerdo la grata golosina.

A tu sombra, los recios segadores
se refrescan la ardiente sofoquina
de las brasas y brisas estivales
con un rato de tregua en su rutina.

De tus ramas compuse mis juguetes
infantiles: el mocho, el tirachinas,
el garrote, los zancos…, tu bellota
fue mi grácil peonza danzarina.

Nos das tanto de forma solidaria,
mas el hombre -¡un ingrato!- se acaína
y, blandiendo de fuego una quijada,
con pirómana mano te calcina.

Yo también, de una forma generosa,
doy mis versos, poética propina,
pero algunos, por necios, les mancillan
su pureza con baba viperina.

Hoy, por ser extremeño bien nacido
de una humilde progenie campesina,
te compongo esta lírica alabanza
porque hiciste en mi infancia de madrina.

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres) / Barcelona

(1)Este poema ha sido publicado por la revista "La Almena de Monfragüe", revista que se edita en el Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres), patrocinada por la Junta de Extremadura.

Cruz Diaz dijo...

Gracias Wenceslao por acercarte a mi blog y por este poema a la encina tan lleno de ritmo y riqueza tematica.
Saludos y hasta pronto.

Wenceslao Mohedas Ramos dijo...

Hola, estimado paisano Cruz Díaz; muchas gracias por responderme al comentario que hice a tu bello poema que dedicas a los "Árboles por un mundo mejor" y gracias por tus gratas y elogiosas palabras a mi poema "Oda a la encina extremeña".Como te comenté en mi mensaje-cometario, te dije que soy un gran fitólfilo y que tenía un soneto también dedicado a la encina
que, al considerar que era poco para tan gran y simbólico árbol, fue lo que me decidió a componer la oda.
Tenme por un seguidor de tu blog, aunque, como soy una persona libresca, no soy muy docto en las nuevas tecnologías y no sé añadir mi foto a las que hay en el apartado "seguidores". De cuando en cuando, iré entrando algo en tu foro si lo crees conveniente y si los temas que se traten sean propicios para ello.Si necesitas algo en el aspecto lírico, cuenta conmigo.Tengo una modesta producción lirica ( tres libros editados y agotados ; del primero, tres ediciones, y un cuarto libro inédito, que me gustaría que me lo publicara alguna editorial extremeña; los otros tres fueron autoedición...
Sin más, aquí acabo esta visita virtual a tu blog. Saludos cordiales y amistosos de este extremeño de la ausencia

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres) / Barcelona

A LA ENCINA
(Soneto)

Tienes forma redonda y femenina,
oh, madre vegetal de la bellota
y un rumor de tristeza ya remota
en tu copa grisácea se adivina...

Prodigio de dureza campesina,
dureza secular que no se agota,
inflingiendo al otoño una derrota
cada año con tu dura disciplina.

Modelo de humildad y de porfía,
soportas sin dolor tu desventura,
renunciando indolente a tu alegría.

¡Encina campesina, verdioscura,
siempre fuiste la fiel fotografía
de mi recia y resignada Extremadura!

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres) / Barcelona