jueves, 15 de enero de 2009

LA GOZOSA ESPERANZA DEL BAMBÚ JAPONES

La vida frenética actual nos impulsa a necesitar realidades inmediatas. La impaciencia por alcanzar las metas preside nuestra actitud personal y social. Es claro que las satisfaccion esta en el camino, no en la meta, el gozo, la felicidad interior la produce el deseo, la ilusion, el trayecto hacia lo deseado. La posesion nos vacia de nuevo y nos empuja a nuevas ilusiones y nuevos deseos para conseguir nuevas metas. Quiza el sosiego, la paciencia, el saborear mas el trayecto, el camino de la ilusion, disfrutando de la espera y de la esperanza nos haga profundizar un poco mas en nuestra propia felicidad.
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Tardó solo seis semanas en crecer?.
No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Vivimos a un ritmo vertiginoso, y buscamos resultados inmediatos, no siempre puede ser.

Muchas cosas buenas e importantes de nuestra vida, son justamente por ello, resultado de una planificación cuidadosa, y de una acción medulosa,variables ambas que llevan mucho tiempo, Y tal vez por impaciencia, muchas veces aspiramos a procesos cortos y abandonamos lo iniciado justo cuando estábamos a punto de ver los primeros resultados. Tal vez porque algunos no son obvios y rápidamente concretizados, y comienza a carcomernos el bichito de la frustración

De la actitud frente a los objetivos que tardan en cumplirse, de la lentitud aparente que confronta con las urgencias de este mundo en que vivimos depende, quizá, un resultado que se malogra, una desilusión que pudo no haber sido.
En esos momentos necesitaríamos recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y no bajar los brazos, o recordar la parábola bíblica del sembrador haciendo lo posible por no enfocarnos en las semillas que tiramos y cayeron en suelo infértil, o fueron comidas por los pájaros

Olvidemos las semillas perdidas, Sólo miremos aquellas que han caído en suelo fértil y que dentro de nosotros mismos, están produciendo un cambio: estamos madurando y echando las bases para nuestro crecimiento.

9 comentarios:

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola Cruz:

Muy buen post. Ojalá nosotros tuviéramos, en los proyectos que realizamos, unas sólidas bases como el bambú japones. De ser así no nos afectaría ninguna crisis (ni personales ni económicas). La pena es que improvisamos mucho y construimos en apariencia más que en fundamentos.

Recibe un abrazote amigo.

Nieves dijo...

Me ha gustado mucho tu post.

En esta sociedad debemos aprender a ser mas pacientes y confiar en que como granito a granito de arena se hacen montañas, nuestros pensamientos e ideas serán escuchados y tenidos en cuenta.

Tu entrada me ha recordado a dos mías, "La feliceda es un trayecto, no un fin" y "La vida es bella".

Abrazos. Nieves.

PD. Desde ahora cuando la impaciencia me invada me acordaré de esta bonita historia del bambú.
Gracias por enseármela.

Nieves dijo...

Me ha gustado mucho tu post Cruz.

Yo soy muy impaciente pero he aprendido que debo ser cauta, comedida y esperar, los resultados vienen solos.
Por ello siemre digo que hay que ser coherente y consecuente a la hora de hablar, que nuesrtros actos sean el reflejo de nuestras palabras.

Y tienes mucha razón, aveces pensamos que no hemos sido escuchados o tenidos en cuenta porque n hay un resultado inmediato, pero si somos pacientes y sabemos esperar nos daremos cuenta de que sí nos han escuhado y se han tenido en cuenta nuestras opiniones y comportamientos.

Yo quiero ser como el bambú, aunque lo tengo dificil, al menos me acordaré de esta historia cuando la impaciencia me invada.

Esta entrad tuya me ha recordado a dos mías, "La vida es bella" y !La felicidad es un trayecto, no un fin".

Saludos. ieves.

Nieves dijo...

Perdón no sé que le ha pasado al ordenador, pero me he liado y he hecho dos entradas iguales.

Lo siento.

abrazos. Nieves.

Cruz Diaz dijo...

Hola Javier. Hola Nieves.
Gracias por vuestras visitas y comentarios. Es cierto que tenemos prisa por conseguir resultados inmediatos. Yo creo que deberiamos,como hace el Bambu Japones y como apuntais vosotros, que dandole tiempo al tiempo, disfrutando en la formacion de una buena base reticular,conseguiremos el desarrollo de un mejor arbol.

Nieves, mi blog es tuyo y puedes entrar cuanto quieras, y opinar lo que gustes. No has dicho ni una palabra de mas, cuando los actos y las palabras se hacen desde dentro, sinceramente, nunca son baldias.

Un cariñoso abrazote.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Cruz:

Una gran ilusión me hace que sigas mi blog y que me tengas enlazado a tu magnífica bitácora. Esto de hacer y crear redes sociales, redes de amistad y de afectividad lo considero algo muy positivo.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo y gracias por tus comentarios en mi blog pues son de una gran altura intelectual y moral.

Cruz Diaz dijo...

Gracias Javier por tus palabras.

Mis sencillos argumentos son fruto de una humilde reflexion personal. No tengo base tecnica, ya que la situacion humilde de mi familia no permitio adquirir estudios mas alla de la EGB. la poca cultura que he conseguido adquirir ha sido de forma autodidacta. He leido bastante, sobre todo poesia, que me apasiona. Tengo escrito un monton de poemas.

Recibe mi abrazo de amigo.

Nieves dijo...

No hace falta tener una titulación para expresar lo que unoa quiere. Y tu eres la prueba de ello.

Me gusta mucho tu forma de escribir.

Espero leer algún día alguno de tus poemas. A mí también me gusta mucho la poesía.

Besines. Nieves.

Cruz Diaz dijo...

Gracias Nieves, por tus palabras y por tu interes.

En los enlaces de PESCOZANIA, en la columna deflemobrecha de mi blog, hay un enlace que se llama POESIA EN EL AIRE, en el puedes ver algunos poemas mios.

Gracias y un abrazo.