domingo, 29 de marzo de 2009

BUSCANDO LA VERDAD

A veces me sorprenden algunas coincidencias. Escribo el articulo para el 4x1 de esta semana en la columna de nuestro querido Paco Martín, lo cuelgo con el título "Buscando la verdad" y descubro que, casi al mismo tiempo, mi amiga Ruth inserta el suyo titulándolo "La verdad y la mentira". Parece que los pensamientos y las intenciones pueden coincidir a veces. Yo pienso que esos pensamientos, esas emociones y esas intenciones coinciden en el espacio y en el tiempo cuando emanan de sentimientos parecidos sobre la vida y sobre las personas. Podemos llamarlo como una especie de telepatía de coincidencia social.

Bien, os inserto, a continuación el artículo del 4x1, que, por cierto, piqué dos veces, por descuido, y salio duplicado.

"Descubro sensaciones, esperanzas, paisajes, pequeñas ilusiones cotidianas de la vida cuando salgo a vivir por las senda de las emociones que cada día me ofrece este mundo diverso donde he tenido el privilegio de nacer y en cuya meta coincidiré algún día, mañana, tarde o noche, con la única verdad que la existencia encierra: la muerte.

Privilegio de vivir, privilegio de ser, privilegio de estar. La vida es confusión a veces, pero una confusión placentera cuando la calma supera el dolor como la bonanza a la tormenta. La vida es confusión por que caminamos en una constante búsqueda de los numerosos misterios que la existencia encierra. No hay verdad concreta. A veces nos aferramos a aquello que creemos como si fuese la verdad absoluta y ello es el primer paso para el desencuentro y para la confrontación. Buscar la verdad antes que sentirnos poseedores de ella es la formula para buscarnos a nosotros mismos, para buscarnos unos a otros las manos, las miradas, los abrazos, los tactos cálidos de la fraternidad. Es bueno dudar, es bueno equivocarse y reconocer nuestros errores. Los científicos consiguieron sus descubrimientos a través de la duda, no dieron por hecho que lo que pensaban era la verdad; si no que llegaron a conclusiones positivas por el camino de la duda. Por lo tanto no nos afinquemos en nuestras convicciones, por que nadie tiene la verdad absoluta.

Por que no hay verdad absoluta, dudemos de todo. Descubramos nuestra debilidad. Somos seres débiles y no queremos reconocerlo. Nos obcecamos en construir, cara al mundo, la coraza de nuestra hipocresía.

Aprovechemos la primavera para hacer florecer la empatía en los corazones, como campos de flores, donde encontrarnos los unos a los otros, como niños de siempre correteando en el verdor de la esperanza .

Solo en la duda nos encontraremos por que nos hará comprendernos por que nos hará cogernos de la mano para emprender la búsqueda de una antigua y siempre nueva verdad: LA VIDA.

5 comentarios:

Cruz Diaz dijo...

Querida Rosario.

Te paso mi respuesta a tu comentario del pots anterior

Totalmente de acuerdo contigo. Por circunstancias de la vida no he tenido el gozo de la paternidad y esa frustracion se me ha quedado como una sombra perdida en el fondo del alma, como una oscura melancolia.
Pero pienso que la atención al hijo en los primeros años de la vida, su cuidado, su educacion, etc. debe estar por encima de cualquier otro interes material.

En cuanto a Miguel Hernandez, recordemos, de nuevo, Rosario, aquel niño cabrero que se levanto un dia sobre los cerros y los montes de Orihuela para ser uno de los mas grandes poetas del siglo XX. Este poema bien pudo estar dedicado a ti.

ROSARIO, DINAMITERA

Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.

Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.

Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!

Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.


Un cariñoso abrazo compañera.

Rosario dijo...

Gracias de todo corazón, es realmente precioso, lo he leido muchas veces, pues era uno de los favoritos de mi padre.
Un besito Rosario.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Cruz:

Coincidimos cuando abrimos nuestros corazones. Cuando se abren nuestros corazones, cuando con la primavera nos abrimos a los demás y la empatía se hace más manifiesta, hacemos verdad el pensamiento de aquél sabio griego, aquél viejo filósofo que se llamaba Parménides: Todos somos uno.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Nieves dijo...

Hola Cruz.

Yo también en mi entrada hablo de respeto y manifiesto que para poder respetarnos debemos ser tolerantes porque La tolerancia es el discernimiento entre opciones, a veces opuestas, es un acto individual y por lo tanto no siempre coincidente en diferentes personas. Reconociendo que la verdad absoluta no es potestad de alguno.

Un saluod y abrazos. Nieves.

Cruz Diaz dijo...

Rosario. Me gusta que te guste el poema de Hernandez. Tu padre tenia un buen gusto literario.

Javier: Para vivir en necesario convivir y la convivencia consiste en no afincarnos en nuestro propio ego, dejar espacio en nustros espacios para el espacio de los demas. Sabiendonos organizar podremos construir el gran puzle social de la convivencia.

Nieves: Respeto y tolerancia hermosas palabras para convivir todos con todos mas y mejor.

Un cariñoso abrazo a los tres.