viernes, 27 de marzo de 2009

LA AGRESIVIDAD DEL MENOR EN LA FAMILIA


La prensa regional se hace eco de un dato bastante preocupante, yo diría que muy preocupante, sobre el comportamiento de menores en el ámbito familiar. Se nos dice que en la provincia de Badajoz han aumentado un 51.11% los expedientes abiertos a menores de edad por violencia domestica en el año 2008 con respecto al 2007.

Esto nos debe llevar a un ejercicio reflexivo sobre la idoneidad actual de la educación a los niños y adolescentes en el ámbito familiar, social y docente. Quizá no sea conveniente la excesiva condescendencia con una actitud acomodaticia, inhibidora y exigente en lo relativo a la satisfacción material. Quizá habría que hacer pensar a los niños, adolescentes y jóvenes que son parte de una familia y de una sociedad basadas en unas normas de convivencia y en las cuales ellos también tienen su parte de responsabilidad. La responsabilidad de los padres, de los educadores y de toda la sociedad en general requiere una mayor atención en este sentido. El aprendizaje del respeto mutuo y de los valores permanentes del ser humano deben ser inculcados, siempre con delicadeza educativa, sobre todo y de forma prioritaria, en el ámbito familiar, mas tarde en las escuela y después en la propia sociedad.

Por supuesto que, de forma permanente, deben estar abiertas vías para el desarrollo de las actitudes individuales y colectivas de los jóvenes, pero siempre sobre una base educativa para un comportamiento respetuoso y responsable.

El control de la numerosa información, en muchos casos deplorable, que los niños y adolescentes reciben, es responsabilidad de todos, pero, sobre todo, en los padres esta el especial cuidado de escoger positivamente el tipo de información que le llega al niño a fin de evitar una asimilación perjudicial para su comportamiento.

10 comentarios:

Ruth dijo...

¡Buenas tardes!

Complicado, complicado, pero que muy complicado. Cada uno de nosotros tenemos una forma de ver, de entender, de querer educar, de dedicación a nuestros hijos, no todos nos esforzamos ni involucrarnos en hacerlo de la mejor manera posible, de la misma manera que hace tiempo vengo diciendo que una cosa es la libertad, otra distinta es el libertinaje, de igual manera que una cosa es la educación de un hijo y distinta de esta es el coleguismo que se peoduce en algunos casos de la relación entre padres e hijos.

Nuevamente creo que el desequilibrio producido en algunos senos familoares ocasiona y fomenta este tipo de actitudes entre los hijos y sus progenitores y vicebersa.

Un abrazote

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Cruz:

Los datos evidencian que no sabemos socializar bien. La sociedad suspende en aquello que tenía que ser su fuerte y principal habilidad. No sabemos crear rutinas en nuestros jóvenes. El ser humano es un ser de costumbres, cuando no se saben enseñar sufrimos las realidades que estamos padeciendo.

Recibe un fuerte abrazote amigo.

Cruz Diaz dijo...

Buenas noches Ruth.

De acuerdo contigo en esos desequilibrios. En la fase inicial de aprendizaje (primeros años del niño) es necesaria una educacion logica del comportamiento esencial en las relaciones humanas. Es fundamental que el niño capte claramente lo que esta bien y lo que esta mal. para ello tiene que haber una atención permanente.

Javier:

lo que pasa es la sociedad esta basada en intereses y le importa un bledo la educacion de nuestros niños y jóvenes.

Ca ello no quiero, en absoluto generalizar, hay muchos jóvenes que tienes otras aptitudes, otros comportamientos otras esperanzas y otras ilusiones dignas de mencionar. La juventud debe ser siempre inconformista, revelde, con deseos de cambiar el mundo.
y hay mucha juventud que esta en esa senda y me encanta que sea asi.

Hoy que se cumple el sesenta y siete aniversario de la muerte de un gran poeta joven, Miguel Hernandez, que tambien quiso cambiar el mundo con sus poemas me vienen a la memoria estos versos escritos en fragor de la guerra, pero que tienen una maravillosa fuerza juvenil, debemos poner el poema en la guerra para disculpar algunas de sus expresiones bélica.

LLAMO A LA JUVENTUD

Los quince y los dieciocho,
los dieciocho y los veinte...
Me voy a cumplir los años
al fuego que me requiere,
y si resuena mi hora
antes de los doce meses,
los cumpliré bajo tierra.
Yo trato que de mí queden
una memoria de sol
y un sonido de valiente.

Si cada boca de España,
de su juventud, pusiese
estas palabras, mordiéndolas,
en lo mejor de sus dientes:
si la juventud de España,
de un impulso solo y verde,
alzara su gallardía,
sus músculos extendiese
contra los desenfrenados
que apropiarse España quieren,
sería el mar arrojando
a la arena muda siempre
varios caballos de estiércol
de sus pueblos transparente,
con un brazo inacabable
que perpetua espuma fuerte.

Si el Cid volviera a clavar
aquellos huesos que aún hieren
el polvo y el pensamiento,
aquel cerro de su frente,
aquel trueno de su alma
y aquella espada indeleble,
sin rival, sobre su sombra
de entrelazados laureles:
al mirar lo que de España
los alemanes pretenden,
los italianos procuran,
los moros, los portugueses,
que han grabado en nuestro cielo
constelaciones crueles
de crímenes empapados
en una sangre inocente,
subiera en su airado potro
y en su cólera celeste
a derribar trimotores
como quien derriba mieses.

Bajo una zarpa de lluvia,
y un racimo de relente,
y un ejercito de sol,
campan los cuerpos rebeldes
de los españoles dignos
que al yugo no se somenten,
y la claridad los sigue,
y los robles los refieren.

Entre graves camilleros
hay heridos que se mueren
con el rostro rodeado
de tan diafanos ponientes,
que son auroras sembradas
alrededor de sus sienes.
Parecen plata dormida
y oro en reposo parecen.

Llegaron a las trincheras
y dijeron firmemente:
¡ Aquí echamos raíces
antes que nadie nos eche!
Y la muerte se sintió
orgullosa de tenerles.

Pero en los negros rincones.
en los más negros, se tienden
a llorar por los caídos
madres que les dieron leche,
hermanas que los lavaron,
novias que han sido de nieve
y que se han vuelto de luto
y que se han vuelto de fiebre;
desconcertadas viudas,
desparramadas mujeres,
cartas y fotografías
que los expresan fielmente,
donde los ojos se rompen
de tanto ver y no verles,
de tanta lágrima muda,
de tanta hermosura ausente.

Juventud solar de España:
que pase el tiempo y se quede
con un murmullo de huesos
heroicos en su corriente.
Echa tus huesos al campo,
echa la fuerza que tienes
a las cordilleras foscas
y al olivo del aceite.
Reluce por los collados,
y apaga la mala gente,
y atrévete con el plomo,
y el hombro y la pierna extiende.

Sangre que no se desborda,
juventud que no se atreve,
ni es sangre, ni es juventud,
ni relucen, ni florecen.
Cuerpos que nacen vencidos,
vencidos y grises mueren:
vienen con la edad de un siglo,
y son viejos cuando vienen.

La juventud siempre empuja
la juventud siempre vence,
y la salvación de España
de su juventud depende.

La muerte junto al fusil,
antes que se nos destierre,
antes que se nos escupa,
antes que se nos afrente
y antes que entre las cenizas
que de nuestro pueblo queden,
arrastrados sin remedio
gritemos amargamente:
¡ Ay España de mi vida,
ay España de mi muerte!

Amigo de la Dialéctica dijo...

Y Paco Martín, dónde estará. Procederé a llamarlo: Paaacoooo, Paaaacoooooo Maaaartíííínnnn; Soñador de la Pradera. Pásate por mi blog a votar, llévate a Leoncia, a Naolín y a Max que tienen edad suficiente para también emitir su voto. Llévate a Chuly, a Rubén, a Rosa y a Pepe Canelo. No te olvides de Ruth, ni de Nieves, ni de Fede; ni tampoco de Víctor Manuel.

Paaacooooo, no olvides tampoco a Cruz ni a Malo Malísimo.

Andrés Ramos dijo...

Opino que:

Esta agresividad y todas las demás en una gran parte vienen ocasionadas por un fenómeno sin el cual,hoy,la sociedad no estaría en recesión. Me estoy refiriendo a la publicidad.

Sin publicidad es mas fácil que no exista el consumismo.

Para que exista el consumismo, o sea, el ansia de consumir, antes se debe generar una gran necesidad de consumo.

Para llegar al estado de ansiedad, se tiene que hacer creer al individuo, que para su felicidad debe incluir en su lista de necesidades básicas para sobrevivir, este y aquel producto; esta o aquella imagen personal; este o aquel coche; este o aquel piso, etc. etc.

Para que toda esta cadena se produzca, tenemos a la publicidad.

Y alrededor de cada escalón es como se condiciona la vida de los integrantes de la familia.

Para poder llegar a todo, estan los bancos esperando.

Para poder hacer frente a los pagos, hay que ganar mas dinero.

Para ganar mas dinero tienen que trabajar los padres, nada mas serlo.

Es en esa falta de tiempo para dedicar a los hijos. Es en ese tiempo en que los hijos están con los abuelos, o en la guardería, y lo peor, en esta calle que existe hoy, donde se genera el desequilibrio que Ruth nos dice y que desemboca en mil y una frustacion que se esconden detrás de cada acción de violencia, tanto física como psíquica.

Seria de esperar que habiendo menos posibilidades de consumismo, se generara menos violencia; lo que me temo es que el síndrome de abstinencia no deje que eso sea así.

Permiteme una licencia. Esa falta de dedicación de los padres a los hijos es primordial para el desarrollo equilibrado de estos.

Tenemos un ejemplo claro,y aquí va la licencia: cuando los cachorros de cualquier raza de perros, no están un mínimo de tiempo en la manada, no son de adultos perros equilibrados y normales. Pues nos pasa lo mismo, socialmente no estamos muy lejos de ellos, y de los chimpancés, etc.

Veo difícil la solución, ya que requiere de una acción conjunta de la sociedad, los padres y la escuela.

Pero como parece, que para salir de la crisis hay que aumentar el consumo, esto no tiene arreglo.

Un saludo, Andres

Un saludo

Andres

Cruz Diaz dijo...

Buenas tardes Andrés.

Gracias por visitarme, espero que vuelvas de vez en cuando por que me ha encantado tu reflexión con la que estoy totalmente de acuerdo.
Quiza deberiamos aprovechar la crisis para intentar cambiar los esquemas sociales y económicos, que deriven hacia una mayor preocupacion por los valores humanos y no tanto por lo material y por lo superfluo.

Un abrazo amigo y hasta pronto.

Rosario dijo...

Cruz, en los primeros años de nuestros hijos es fundamental la educación y el equilibrio que reciban de sus padres, y no debemos dejar la educación de nuestros hijos, en manos de sus profesores.
Desde pequeños lo padres les debemos transmitir valores, y por supuesto enseñarles lo que esta bien y mal.
Precioso poema de Miguel Hernández, buena elección.
Un besito Rosario

Cruz Diaz dijo...

Querida Rosario.

Totalmente de acuerdo contigo. Por circunstancias de la vida no he tenido el gozo de la paternidad y esa frustracion se me ha quedado como una sombra perdida en el fondo del alma, como una oscura melancolia.
Pero pienso que la atención al hijo en los primeros años de la vida, su cuidado, su educacion, etc. debe estar por encima de cualquier otro interes material.

Un cariñoso abrazo compañera.

Ruth dijo...

¡Buenas tardes!

Para mí, la crisis es humana, es una crisis producida por la prioridad que se le ha dado a la economía mas que al dinero, con perdón valiamos o valemos o tenemos menos valor que un pimiento, no es valor monetario sino humano.

Mi incapié incesante es que de la crisis salgamos cambiados, salgamos con unos principios nuevamente encauzados correctamente, no ansiando lo material sino aquello no material ni visible, pero que es lo que más nos hace fuertes y nos forma como personas no como gentes.

Un abrazote

Cruz Diaz dijo...

Hola Ruth.

La sociedad moderna esta orientada al consumismo feroz y nos induce a lo material por eso quiza la crisis sea necesaria si nos hace rectificar el rumbo y antepones lo humano a los material.

Un abrazo enorme querida amiga.