miércoles, 25 de noviembre de 2009

PESCUEZA BAJO LA NIEBLA


Ahondando en el perfil otoñal de Andrés en su blog, aquí os dejo estas humildes imagenes y platónicas reflexiones sobre un silencioso amanecer de otoño y niebla en Pescueza.

En Pescueza el otoño se viste de niebla bajo esta mañana de noviembre. Entre las ramas del olivo, la bruma del paisaje acaricia el silencio del campo.


Las gotas del rocío, sobre la alambrada, reflejan el rumoroso despertar del día bajo la difusa claridad del horizonte.... y Pescueza se arropa con la espesura de la calígine. Los tejados se coronan con el manto del fosco amanecer y en la velada silueta de la torre se adivina la turbada imagen de la cigüeña.

Acostumbrada a soleados días de primavera, el ambiente álgido y difuso del alba otoñal le acongoja, en la elevada soledad del nido, y le coarta la ilusión del vuelo.



Entre las espesas ramas de la encina se aprecia la incipiente luz del nebuloso despertar.


... y el aliento de Dios inunda los tejados, que recortan sus oscuros perfiles sobre la lenta claridad del día, mientras, en el nido impasible de la antigua torre, seguimos apreciando, como paciente centinela de la nueva esperanza, la silueta tímida y solitaria de la cigueña.

3 comentarios:

EL RINCON DEL MANDILON dijo...

Bueno Cruz, pues tras esas bonitas fotos de Pescueza y alrededores escondidas tras esa niebla, y a pesar del inminente cambio clímatico, vemos que el otoño está aquí presente para irnos dejando paso a un triste invierno, al menos para mí, ya que los inviernos no me gustan nada de nada.

Cruz Diaz dijo...

Enrique, todas las estaciones tienen su encanto. A mi, personalmente, me encanta el otoño.
Saludos.

Ireth Nólatári dijo...

No más violencia y maldad de ningún tipo, por favor... ¡¡¡Casi es Navidad!!! Soy una Elfa y lo que veo en vuestro mundo me asusta, porque me resulta totalmente desconocido... Hace días encontré a una personita vagando por las calles, casi arrastrándose, sin saber ni a dónde iba ni casi quién era... Y el morral que cargaba lleno de dolor y las heridas que presentaba todo su cuerpo también eran fruto de la violencia y la maldad, pero no porque la hubieran pegado físicamente: la habían acosado, torturado y machacado psicológicamente hasta no dejar nada de ella... La recogí y me la llevé a nuestros bosques donde los hombres no podéis llegar... Nos está costando mucho que se recupere, pero, aún así, habla con amor de algunas personas, y una de ellas eres tú, Cruz... Dice que no tuvo mucho contacto contigo, pero que todavía recuerda tus consejos de que te levantaras y miraras el amanecer y que caminaras desnuda por la hierba, que merecía la pena vivir porque era muy hermosa... Le estamos curando las heridas y aún tiene la capacidad de hablar con amor de muchas personas a las que me ha pedido que lleve mensajes para que no se preocupen... Va tranquilizándose, su espíritu va estando en paz, está siendo capaz de volver a escribir, pero ha decidido quedarse con nosotras para siempre porque se ha dado cuenta que aquel es su sitio, ese lugar en el mundo que tanto ha buscado... Y nosotras nos encargaremos de que nadie jamás vuelva a hacerla daño... Yo no voy a tomar su relevo, pero en honor a ella, a vosotros y por lo que ha sufrido, creo que es justo que vuelva a publicar sus viejas entradas que nadie leyó, y que saque a la luz todo lo que tenía preparado ya para publicar... Después, sinceramente no sé qué haré... No puedo decirte quién es, por su propia salud mental, pero recuerda aquella personita que tuvo que cerrar sus blogs y desaparecer precisamente por el destrozo emocional que hicieron con ella y estoy segura que rápidamente te darás cuenta de quién es, aunque te ruego que ni la menciones, pues la recogimos a la salida del hospital en el que tuvo que ser ingresada a causa de toda esta barbarie y tiene pánico de que todo vuelva a empezar…

Quiero darte las gracias, Cruz, por el cariño que le diste en tan poquitos contactos, pues para ella fue muy importante... Fíjate que no te ha olvidado y me ha pedido que venga a darte las gracias y a decirte que sigues en su corazón...

Y si me lo permites, seré yo la que siga viniendo a verte... Porque realmente es un placer...

Besos mágicos de una pequeña Elfa que sólo sabe dar amor...